Las mujeres que participamos en esta página hemos probado lo dulce y lo amargo,también lo desabrido, tanto en lo personal como en lo político y tenemos la certeza, por experiencia y por voluntad política, de que el feminismo arraigado en la autonomía y en la libertad de las mujeres es condición para cambiar la historia.

Somos las de antes y nos hemos encontrado con las de ahora con nuestros escritos y creaciones. Hemos coincidido en la tarea de la sobrevivencia con los ojos abiertos, y sobrevivir es vivir más allá o a pesar de la “jaula patriarcal”, por eso estamos alertas y conscientes de la necesidad de mantener un espacio para el pensar, el conversar, el discutir para analizar el mundo patriarcal que, de la misma manera que se expande, se destruye.

Nuestro actuar y práctica están definidos por mínimos comunes que compartimos, entre ellos están:

Nos relacionamos con el universo desde nuestro cuerpo sexuado mujer, desde nuestro sentir y pensar y consideramos que cada una de nuestras acciones debe anidar la libertad relacional y la autonomía de todo modelo patriarcal. Entendemos que, para la sobrevivencia y para la buena vida, es condición relacionarnos con todos las/los seres vivos presentes en el planeta, también con libertad y autonomía. Nuestras acciones políticas o prácticas están encaminadas en ese sentido.

Compartimos que es necesario que el patriarcado llegue a su fin para que cambie el modo de producción, que continúa la dominación, la violencia, el individualismo, el consumismo, la destrucción del territorio, la perpetuación y la profundización de las injusticias económicas y sociales.

Las mujeres tenemos una historia de rebeldías y libertades pese al patriarcado. Nuestro objetivo no es que los espacios de poder de los hombres, ni ellos de manera individual, nos reconozcan, ni queremos que reconozcan nuestros aportes e historia. Nuestro objetivo es que nuestro proyecto de futuro esté sustentado en otra simbólica y en nuestra historia y genealogías, por lo que nos interesa investigarlas, escribirlas y visibilizarlas para contribuir al cambio de civilización.

Estamos atentas a esa aspiración latente de querer ser como un hombre o a tener lo que ellos tienen, porque una mujer demandante de derechos solo consigue acoplar más fragilidad a su propia vida, y lo que buscamos es una relación política entre mujeres, que ha demostrado ser, a lo largo y ancho de nuestra historia, lo único real que nos protege del ejercicio de la dominación en nuestras vidas.